Guillermo Alfredo Italia nació en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, el 3 de Marzo de 1959. Siendo joven se embarcó en el Crucero A.R.A. Gral. Belgrano en el área de Control de Tiro, experiencia que le permitió navegar y conocer el frío y la furia de los mares del Sur Argentino.

Se bautizó en la La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el 30 de abril de 1977. Fue misionero en el norte de Italia. A su regreso se casó con Adriana. Se sellaron en el templo de San Pablo el 8 de febrero de 1983 y tienen siete hijos. Actualmente sirve como presidente de la rama General Cerri de la estaca Bahia Blanca Argentina y tiene una amplia experiencia en liderazgo al haber servido como consejero en la presidencia de estaca, consejero en la presidencia de la Misión Bahia Blanca, obispo en dos oportunidades y miembro del sumoconsejo, entre otros llamamientos.

En la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco obtuvo el título de Profesor en Geografía y en Pacific Western University, el de Doctor en Filosofía, especializado en estudios religiosos.
Durante veinticuatro años se desempeñó como educador y administrador de enseñanza para el Sistema Educativo en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Actualmente es escritor y editor de sus propios libros.

Ha publicado varios libros, entre ellos: “La Llamada Fugitiva y otros cuentos y relatos”, “Operación: Viaje hacia el otoño”, “El perro me habló” , "El vendedor de Epitafios", y “Dos Soles”.

El Vendedor de Epitafios
Epitafio: es la inscripción que acompaña a una sepultura. Normalmente va cincelada sobre un mármol o una piedra de granito y en su contenido puede, si se desea, sintetizar la vida y obra del difunto.

Resumen:
Un siniestro personaje, al que todos consideran un sepulturero, llega al pueblo minero de Río Gallegos a principio de siglo XIX. El viento furioso, el cielo gris y el negro del hollín impregnado en los rostros, pintan un paisaje tenebroso, en donde cada poblador presagia su propia muerte. ¿Para qué vino un sepulturero al poblado? Solo la inocencia de un niño es capaz de descubrir el verdadero propósito de este funesto personaje que se presenta a sí mismo como el vendedor de epitafios.
Un libro que habla de la muerte, pero por sobre todo, anuncia la vida. Una obra que se hunde en los vicios y en las debilidades de los hombres aunque su intención es elevarnos al prodigio del cambio.

“… Te voy a decir un secreto: tampoco los grandes le tienen miedo a la muerte; el único temor es saber que no están preparados para morir”

“...Lamento no poder complacerte. Mis epitafios son para que las personas cambien su vida hacia una mejor y no para que perpetúen su codicia”.

Síntesis por Lic. Sergio Guebel (en contratapa del libro)
"Cuando me propusieron hacer una síntesis de esta obra, acepté con orgullo y tristeza a la vez, porque sabía que mis palabras jamás podrán expresar la emoción que los autores generan en mí. La vida, la muerte,, la culpa, la despedida, la enfermedad, el sufrimiento... son abordados aquí con gran pasión existencialista.
Una bellísima pintura de la mente de un niño que va descubriendo día a día, junto a su maestro, que la vida es un sendero al que hay que enfrentar paso a paso, pena a pena.
Prepárense, esta obra los llevará a sonreír en silencio, a guiñarle el ojo al niño que fueron; a llorar en soledad y tal vez, como yo, correr a buscar fotos y cuadernos de tiempos remotos de cuando eran niños."

Sergio Guebel
Licenciado en Psicología

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